Con humildad, convicción y ganas

Virginia Martin. 33 años. Extremadura. Aprendiz.’

Todo lo que está pasando es un reflejo de lo que llevamos por dentro, de nuestra manera de crear, de responder.

Es hora de desaprender y reprogramarnos.

Para ello es imprescindible el despertar de la conciencia.

Necesitamos reprogramarnos en un sistema que responda a nuestras necesidades de naturaleza humana en estos momentos. Volver. Volver a la tierra (esto ha sido una bajada a tierra), estar en la verdad de lo que dicen nuestros corazones. Necesidad de seguridad, de compartir, de confiar, de amar al otro, entender la unión, el que todo esta conectado, que todos los seres vivos tenemos un lugar en este planeta, en este universo y es importante bendecirlos y reconocerlos y tomarlos en cuenta como parte significativa y necesaria del milagro perfecto de la vida.

Reprogramarnos en un sistema vivo, orgánico y natural, un sistema de vida, bajo las leyes naturales.

Formamos parte de la máquina, funciona gracias a nosotros. Ahora paró y no esta funcionando o funcionando a bajo niveles. La cuestión que se me plantea es: ¿Queremos seguir dándole energía a esa máquina?

La reprogramación no va a ser de la noche a la mañana. Pienso que necesitamos el ingrediente o, siguiendo con la metáfora de la máquina, el mecanismo de la HUMILDAD.

La humildad de postrarnos de rodillas, de rendirnos y abandonar nuestro orgullo y engreimiento, que se presenta con máscaras diferentes, de creernos el centro del universo.

Humildad para colocarnos en la posición de aprendizaje ante la sabiduría divina, reconocer nuestros errores, perdonar y reconocer nuestra ignorancia para comenzar a caminar hacia el aprendizaje de un nuevo paradigma al que no estamos habituados.

Con humildad, convicción y con ganas de hacerlo de otra manera.

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